El blog d'en Joan Ferran

25.5.16

SOBRE LOS PACTOS








PACTAR NO ES CALLAR 



Pactar no es callar, ni renunciar, ni disolverse en el ‘no sabe no contesta’. Pactar implica unión en base a lo acordado y libertad para seguir siendo quien se es. Pactar no significa diluirse como un azucarillo en un caldo tibio e incoloro sino más bien todo lo contrario. A saber: poner en valor tu aportación a lo colectivo en la búsqueda del bien general. Cuando se es honesto se llega a acuerdos para que la sociedad funcióne óptimamente no para mercadear carguillos o prebendas. 
 En el caso específico del ayuntamiento de Barcelona el acuerdo Collboni-Colau persigue el desbloqueo, la normalidad, del funcionamiento institucional. Bienvenidas pues las alianzas que se establecen con un buen fin y en beneficio de la ciudadanía. Pero pactar no es callar ni conceder bulas, ni patentes de corso a los socios. Si ello llegara a producirse, en cualquiera de las partes, se abriría esa puerta de las renuncias que suele acabar mal.
 La historia nos cuenta que en su día la ambigüedad calculada jugó a favor del socialismo catalán. El último lustro nos muestra como esa vieja ambigüedad ya no sirve, es nociva. Entre los socialistas y la candidatura de Ada Colau existen múltiples denominadores comunes susceptibles de repercutir en beneficio de los barceloneses. ¡Claro que sí! Pero también formas diferentes de ver la ciudad y ópticas distintas sobre temas de importancia que preocupan a la ciudadanía. Sí, como insinúa Pedro Sánchez, el PSC va a ser útil para acabar con el ‘postureo’ no estaría de más que el grupo municipal socialista exigiera- por ejemplo- un trato distinto, exquisito diría yo, hacia la Guardia Urbana. Si los socialistas barceloneses no tragaron en su día la tibieza de Trias con Can Vies, o el fenómeno de los okupas, hoy no pueden desentenderse del tema. Debe singularizarse, no puede guardar silencio ante el ’top manta’, la prostitución, el turismo etc…
 Unión y libertad, el viejo lema de los federalistas, es práctico y sigue vigente. Los pactos acostumbran a firmarse entre distintos y no entre iguales,ergo… Pactar en política es saludable si se es capaz de marcar diferencia y perfil, de lo contrario la fagocitación está servida.