El blog d'en Joan Ferran

19.9.17

SE ACERCA EL 1 DE OCTUBRE....







LOS DIOSES DE OCTUBRE 




No les aburriré. No reiteraré de nuevo los argumentos que expuso el abogado y político catalán Amadeu Hurtado, en un magnífico dietario titulado ‘Abans del sis d’octubre’. Tampoco insistiré en el gran error táctico y estratégico de aquel acto insurreccional que sacudió la legalidad republicana en 1934, y causo represión y muertes. Se ha debatido mucho al respecto… 
 Sí que me gustaría, en cambio, recuperar para la reflexión colectiva algunos escritos de Jaime Claramunt, un hombre sabio que ejerció de director, en tiempos de la Segunda Republica, del popular periódico barcelonés ‘El Diluvio’. Desde su exilio cubano Claramunt -ferviente republicano, demócrata radical y antifascista de pro- escribió una serie de interesantes crónicas sobre la política catalana y los hechos de Octubre de 1934. No tienen desperdicio alguno e inducen a extraer enseñanzas. En sus artículos sostenía la tesis de que el president Companys se dejó influenciar negativamente por Josep Dencàs, a la sazón consejero de Gobernación de la Generalitat catalana, el cual le empujó hacia “una rebeldía extravagante y sumamente absurda para Cataluña”. Lluís Companys, siempre según Claramunt, se dejó conducir hacia un ‘estéril movimiento revolucionario provocado por un perturbado’. El director de ‘El Diluvio’ narra incluso, con ironía manifiesta, cómo Dencàs utilizó la radio para llamar a los catalanes a las armas con escaso éxito. Jaime Claramunt concluye una de sus crónicas diciendo: “Pero en momento alguno se le ocurrió a Dencàs, que tan bravucón se había mostrado, salir a la calle al frente de sus aduladores y jugarse la vida. Lo que hizo es tenerlo todo bien preparado, en secreto, para el momento de la fuga.” Han transcurrido ochenta y tres años de aquel momento histórico. Cataluña hoy es otra cosa. Vivimos bajo un sistema de monarquía parlamentaria. Los sindicatos ya no defienden con las armas la legalidad republicana amenazada y se han convertido, sobre todo, en gestores de servicios. La izquierda se interroga a si misma cada día y cada vez más…. Pero, salvando las distancias temporales, se adivina en el ambiente que este mes de octubre es capaz de cobrarse un montón de víctimas políticas. Se intuye que más de uno -como un Dencàs cualquiera- lo tiene todo preparado para caer de pie y no lastimarse. Por todo ello, se impone una mirada atenta a lo que acontece y un análisis del rol jugado por nuestros políticos profesionales a lo largo del denominado ‘procés’. 
La Cataluña del 2017 también tendrá sus chivos expiatorios, sus Dencàs y una corte de aduladores dispuestos a reír las gracias a quien ostenta el poder. Observen el panorama. Estoy seguro que detectaran un enjambre de vividores aguardando, tras el fragor de la batalla que se avecina, unas nuevas elecciones para perpetuarse en el poder. A día de hoy algunos están empeñados en meternos de nuevo en una aventura absurda. ¿Acaso es esto una maldición cíclica? Quién es quién, el grado de aventurerismo suicida de los personajes y la valoración de su solvencia lo dejo a criterio del amigo lector… Ustedes ya saben que los dioses de octubre nunca fueron propicios para los catalanes.

12.9.17

JUAN DOMINGO P....





PISARELO PENTINA EL GAT 


Un suggerent proverbi popular diu que “qui no té feina el gat pentina”. Hi ha quelcom de cert en aquesta dita dels nostres avis. Tots sabem que de gats n’hi ha de molts tipus. Uns són de pèl curt i altres llueixen pelatge llarg i sedós. Gerardo Pisarelo té molta feina pendent per sol.lucionar a la ciutat de Barcelona on , no ho oblidem, té el carrec de tinent d’alcalde. Pero ell s’estima més pentinar el gat – persa, deu ser, pel temps que hi dedica- i distreure el personal amb disquisicions polítiques al voltant del centralisme i les majories necessàries per foragitar del govern central al PP. Tan se li en fot que el tema del top manta s’hagi enquistat, o que les terrasses, el caos turístic o les illes peatonals encabronin al personal. Ell va a la seva amb un somriure milonguer. No satisfet amb el guirigai que genera la seva pèssima gestió municipal ara aboga per cridar a participar votant al referèndum il.legal del 1-O. Això sí, diu que el seu vot es un Sí ‘crític’. Ja m’explicaran vostès de quin color és aquesta papereta del Sí “crític”. Tothom ho sap. Pisarelo és el campió del postureo dins i fora de l’ajuntament barceloní. Ell teoritza tot allò que el marit de la senyora Colau no té temps ,o ganes, de teoritzar...i la pífia sovint. En el seu neguit per l’estètica anti el va dur a protagonitzar, al balcó del consitori, una picabaralla amb Alberto Fernández Díaz per un parell de banderes. La seva escasa perspicàcia política – com ara respecta al referèndum del 1-O- va fer desbridar el cavall del dictador a les portes del Born... Avui crida a la rebel•lió anticentralista contra el PP obviant aquells personatges del 3%, que fa uns messos va criticar, però refrendant les seves tesis. Gerardo Pisarelo és així: geni i ‘postura’. Com a bon sofista enguany es capaç de defensar un referèndum il.legal i demà fer la pilota al empresariat que un parell de dies abans va criticar. 
 Un servidor de vostès no sap si aquest regidor, que tant mana, s’ha parat a meditar sobre les múltiples conseqüències que poden tenir els seus posicionaments pel que fa a la estabilitat futura del govern municipal. O és que potser vol que tot salti pels aires i fugir d’estudi? La seva gestió, i la del seu equip, avui no resistirian la prova del cotó. Gerardo Pisarelo pentina un gat persa i diserta mentre la ciutat, cada cop més, cau en un anar fent sense nord farcida de problemes i contradiccions. L’oposició ho sap. Els seus socis socialistes callen estoicament pero també se’n adonen. Trist.

5.9.17

AHORA EJERCITO....





MAMBRÚ PUIGDEMONT SE FUE A LA GUERRA 



 Y ahora el ejército catalán! Algunos tertulianos, comentando la manifestación del 26 de agosto, justificaban los insultos a la Corona y al gobierno español por su complicidad manifiesta con el régimen saudí, la venta de armas y las intervenciones en Oriente Medio. Poca pasión antimilitarista – y si otras cosas- había entre las huestes subvencionadas que montaron el escrache a la cabecera de las autoridades y desvirtuaron el objetivo de la convocatoria . Penoso, pero ya saben ustedes que poderoso caballero es don dinero. Quizás por eso para despistar, temeroso de perder apoyos en la industria catalana de complementos militares, el president Puigdemont se ha sacado de la chistera – ¡tachin!- la creación de un ejército catalán. Eso sí, ha vendido que éste va a ser moderno y especializado en la lucha antiterrorista. Conviene apaciguar los ánimos de los poderosos, no vaya a ser que este sector de la producción armamentista tan “nostre” y floreciente se vea afectado por los gritos de cuatro pacifistas desabridos e indocumentados. Nada mejor que aprovechar la ocasión para introducir, en el circuito de los disparates soñados, la creación de unas fuerzas armadas genuinamente catalanas. Desde su burbuja Puigdemont piensa, además, que nadie va a osar discutir un posicionamiento militar tan patriótico como el suyo. Hay precedentes históricos de indudable valor. Nuestro entrañable ‘Avi’, el president Francesc Macià, ya lo creó para la reconquista de Cataluña desde Prats de Molló en los años veinte. Si el ‘Avi’ lo logró ¿Quien duda que no lo puedan intentar Cocomocho y sus secuaces? Atrás quedan aquellos sesudos catalanistas de la vieja hornada que soñaron en su día con un país sin uniformados. Islandia, Costa Rica y demás duermen, como modelo, en el baúl de los recuerdos de la inolvidable Karina. Pero ¡Ah! La precipitación ha jugado una mala pasada a Puigdemont. El president se ha lanzado a la piscina sin tener en cuenta la opinión de la CUP al respecto y, tal como están las cosas, eso era im-pres-cin-di-ble. Falto de prevención, falto de análisis y sin permiso de la Gabriel Carles Puigdemont ha obviado que, en el tutti frutti cupaire, habitan dos almas antagónicas e irreconciliables respecto a la idea de ejército. Ambas están prestas a aflorar y contradecirse a muerte antes del histórico y anhelado 1-O. A saber: por un lado, el alma anarquista del sector que se considera antiautoritario y libertario. Ese sector va a esgrimir el pensamiento, por ejemplo, de un Fermín Salvoechea cuando predicaba que “el ejército dispara en defensa de intereses bastardos, que son los intereses de los ricos, de los hartos, de los que nada producen y todo lo disfrutan”. En el otro vértice cupaire nos encontramos con el alma neoleninista, del sector troskista rourista, que aboga por la creación de un ejército rojo catalán como herramienta imprescindible para aplastar la reacción capitalista (incluyen al PDeCAT) y también, de paso, a sus compañeros libertarios emulando a Kronstadt. Ni que decir tiene que Puigdemont simpatiza más con esta última opción. Pues ya ven señores. No sé si Puigdemont ha pensado en las consecuencias y contradicciones que genera su genial idea. Ni Turull sabe si la CUP les va a permitir o no esa licencia, o bien se verán obligados a mover otras ficha del tablero comunicativo menos conflictiva para distraer al personal. Lo cierto es que ni los partidos serios, ni Rajoy, ni la Unión Europea han dicho nada en contra del futuro ejército catalán. Incluso Maduro guarda silencio. ¿Por qué será? ¿Acaso no ponderan suficientemente el peso geoestratégico de una Cataluña armada? Puigdemont se fue a la guerra, que dolor, que dolor, que pena… y el mundo lo ignoró.

26.8.17

CUANDO TODO SE TRANQUILICE ...HABLAREMOS DE SEGURIDAD






SRA. COLAU, BOLARDOS QUE NO BOYARDOS 



 No tema señor Pisarello. Los bolardos no son estatuas ecuestres de dictador. Nadie se va a quejar si los sitúa con gracia, mesura y racionalidad. Tampoco son boyardos llegados del este, nobles terratenientes de barbas hirsutas, dispuestos a conjurarse. Eso es cosa de historia y cine y me consta que, en el consistorio barcelonés, los chicos y chicas de la CUP conocen la diferencia que hay entre la nobleza eslava y el mobiliario urbano.
 No se preocupe por la estética, señora Colau, de bolardos los hay de mil tipos y materiales. Los hay decorativos. Los hay rígidos, de hierro, cemento e incluso de plástico duro. Los hay recubiertos de maleza, arbolitos o pensamientos violeta. Los hay que son bellas y pesadas jardineras de acero, con el escudo de la ciudad, rebosantes de flores y plantas aromáticas. Los he visto en muchas calles y plazas para goce del vecindario. Si tanto me apuran, les diré también, que los hay que brotan del suelo, de la profundidad del asfalto, recubiertos de lucecitas intermitentes y acompañamiento acústico. ¿Acaso no han paseado ustedes por la calle Ferrán esquina Ramblas, o Canuda? No nos vengan ahora con excusas técnicas (método Turull) ni competenciales (método Colau). No nos confundan con el viejo debate competencial ni con discursos de urbanistas a la moda. Un montón de ciudades europeas han optado ya por este método preventivo al que, indiscutiblemente, habrá que completar con múltiples medidas de otro tipo. Expertos en seguridad nos dicen que la instalación de elementos fijos contra las nuevas modalidades de terrorismo suicida es vital. El caso de Cambrils lo ha demostrado en la práctica por mucho que, incomprensiblemente, el conseller de Interior se esfuerce en negarlo. Señora Colau y señores Forn y Turull, ya sé que les molestó que el Ministerio de Interior español les sugiriera la ubicación de bolardos o pilonas en las ciudades de nuestro país. Lo sé, llevamos demasiados años de rifirrafe institucional como para pretender pacificar el patio en un par de días. Pero, aún siendo así la cosa, no actúen como niños mal criados encerrándose en sí mismos; hagan caso ustedes a los expertos en seguridad, sindicatos de policía, comerciantes y ciudadanos que meditan los temas sin contenciosos pendientes… 
Pedir bolardos en nuestras ciudades no es fruto de una conjura de boyardos, revolucionarios de salón, periodistas quisquillosos, ni de gentes de mal vivir, es simplemente una sugerencia hija del sentido común. Porque seamos sinceros, a día de hoy, tras el drama del 17 de agosto, convendrán conmigo que si algo ha fallado en Cataluña ha sido la prevención.

23.8.17

UNA TELE PARA VENDER PARAÍSOS...






TV3 Y LA NUBE


 No es ni la teva ni la meva. Y, amigo Sanchís, parafraseando a Agustín García Calvo, no es “ni tuya siquiera”. La televisión pública catalana sobrevive cautiva en brazos de la Nube. Sí, de una Nube sin rostros, tóxica -informativamente hablando, claro- en la que partidas políticas de distinto signo compiten para que precipite la lluvia donde mejor les convenga. TV3 aparentemente no es de nadie, pero se la nutre desde el poder porque alienta ese denominador común que caracteriza la Nube: el secesionismo. Ya saben, retransmite los mensajes, las hazañas cotidianas, los desafíos y proezas de los verdaderos catalanes (sic) que no se dejan doblegar por una legalidad que no consideran suya. Mientras tanto, para optimizar resultados, los partisanos de unos y otros guerrean para hacerse con el control total de la Nube, no fuera el caso que algunos abandonaran el barco antes de llegar a Ítaca. En su combate por el poder hacen caso omiso de las recomendaciones de unos padres y madres de la patria que siguen discutiendo, inútilmente, acerca de la objetividad y la pluralidad informativa. En la Nube, trilateral desde donde se rige Tv3, se obvian las consideraciones de sus señorías acerca de la idoneidad de Vicens Sanchís y se mofan de las recomendaciones de los ilustres…
 Prepárense para la saturación que precederá al 1-O. La Nube no afloja al respecto. Presenciarán manifestaciones ‘inolvidables’, oirán retórica y poesía patriótica por un tubo y, también, alguna que otra salida de tono supremacista al estilo de la Moliner. Prepárense porque lo más duro está por llegar, y no es que uno tenga vocación de censor -Dios nos libre de ese pecado- sino que en el fondo me duele que se pague la fiesta con el dinero del contribuyente. Insisto, TV3 vive cautiva en manos de la Nube. En otro tiempo alguien llamó a este fenómeno supra estructural ‘el Soviet’, pero eran otros tiempos. Tiempos en los que el conseller Tresserres teorizaba sobre el papel de los medios de comunicación públicos en la construcción del camino hacia la autodeterminación y el estado propio. De aquellos polvos… Algunos sindicatos de periodistas lamentan el ordeno y mando en la radio y televisión pública explicando que las formas jerárquicas acostumbran a ocultar contenidos oscuros. Sabemos que la amalgama gubernamental, con su muleta de radicales, ostenta el control político en TV3 y que lo va a utilizar de nuevo de forma sesgada y partidista. Sabemos que en el ente hay talento y buenos profesionales, pero también una espiral de silencio y autocensura. Sabemos que la radio y televisión públicas no son de y para todos, si no que siguen emitiendo cautivos de la Nube. Somos conscientes de que, en la Nube, se mueve más gente que Brauli Duart y que hay tanto tejemaneje político como en el Parlamento de Catalunya. Las rencillas entre los socios de coalición para conseguir el control de la información están a la orden del día. Sabemos que los gestores de la Nube se pasan por el Arco de Triunfo las recomendaciones de Parlament y las soflamas de los señores diputados. Sabemos… Se equivocan los procesistas, con Brauli Duart a la cabeza, cuando nos venden que los medios de comunicación públicos se deben a la mayoría social (supuesta) que da apoyo al gobierno de Catalunya. Craso error. Ignoran que las mayorías sociales son volátiles y variables y que el pluralismo y la objetividad son valores en sí mismos más allá de la coyuntura. TV3 sobrevive y vegeta cautiva en manos de esa Nube anónima que, desde hace años, nadie sabe concretamente que cara tiene, pero todos sabemos lo que quiere. La ciudadanía tiene derecho a una información veraz y plural. En Cataluña, lamentablemente, no se da esa circunstancia, la Nube lo impide.

11.8.17

VIAJES PROCESISTAS




PUIGDEMONT Y LA SIRENITA 



 Dicen los chicos de la prensa que el president Carles Puigdemont está preparando un viajecito a Dinamarca. A nadie se le escapa la ‘oportunidad’ del mismo. Eso sí, todos intuimos cómo será narrado por los escribas a sueldo del procesismo, y cómo será retransmitido, con todo lujo de detalles por TV3. Final de agosto es una buena época para ocupar espacio comunicativo y más si, treinta días después, está prevista una nueva edición del 9N. Dinamarca es el lugar ideal para arrancarse la espinita de los continuos fracasos cosechados por la Generalitat en política exterior. Dinamarca es el lugar idóneo para escuchar cantos de sirena sin necesidad de amarrar a nadie al palo mayor de la nave. Ella, la sirenita, es pequeña, de bronce y mira al mar… ¡Ah Dinamarca! País de vikingos que dejaron una huella indeleble a lo largo de los mares de Europa con sus drakkars. ¡Oh Dinarmarca! País de la cerveza Carlsberg y del queso Danablu que tanto gusta a los correligionarios de Artur Mas y Puigdemont. Un servidor de ustedes no va a preguntar cuáles son las razones institucionales de este “oportuno” viaje, ni sus similitudes con las visitas a Jimy Carter o las estancias en Harward de los prohombres de la patria. Tampoco quién paga todas las juergas exteriores de la Generalitat. ¿Para qué? Ya se sabe que van a cargo del contribuyente. Para resolver estas cuestiones supongo que ya están los diputados de la oposición y la prensa libre. Sin embargo sospecho que, tras otear el horizonte político europeo, a los miembros del gobierno les apeteció aprovechar un indocumentado artículo publicado en la prensa danesa en el que se afirmaba, sin rubor, que Cataluña aguanta “ochocientos años de amargura y lucha para ser independiente de su vecino español”. El articulista del Politiken seguramente ignora que aquí llevamos más de ochenta meses de amargo tostón procesionista... Ya saben, las ocasiones las pintan calvas y las pocas que surgen conviene aprovecharlas, no vayamos a desperdiciar las cualidades diplomáticas de la hermanísima -Francesca Guardiola- que ejerce de representante de la Generalitat en Copenhague. Para el 1-O todo vale. Ante tanto frenesí viajero y patriótico me gustaría que antes de partir, Puigdemont, tuviera en cuenta un consejo y una consideración: cuidado con el típico guiso danés a base de cerdo, huevos y cebolla, llamado Frikadeller. Hay mucho huevo contaminado por pesticida en Dinamarca. En puertas de un choque de Ibertrenes un president intoxicado, o en baja forma, no mola. Rajoy ya no padece lumbalgia y templa gaitas. Y ahora la consideración: Cerquita, en el parque de Europa de Torrejón de Ardoz, hay una reproducción exacta de la sirenita danesa. Vale la pena visitarla, aunque mire al río y este lejos el mar.





LOS ARREPENTIDOS DEL ‘PROCÉS’ 



Una frase proverbial, atribuida a San Francisco de Sales, nos cuenta que el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones. Y parece cierto. Muchos de aquellos que alentaban y jaleaban las primaveras árabes de Túnez, Egipto o Siria, hoy -a la vista del drama humano que han generado- quisieran, arrepentidos, volver atrás y hacerse perdonar la gratuidad y la ligereza de algunos análisis y afirmaciones.
 Y es que, amigos, alguien definió el arrepentimiento como un profundo deseo de regresar al pasado para cambiar una actitud, o una experiencia, que surgió como fruto de una elección no acorde con determinadas creencias o valores. Salvando distancias se perciben, en el cosmos procesista, deseos de regresar al punto de partida para iniciar otro camino. Sí, tras el esperpento de las declaraciones del ex juez Santi Vidal, tras la estupidez que destila Empar Moliner, tras la purga de disidentes que ha facilitado el paso al puente de mando a una peña de talibanes irredentos, etc. etc… Algunos han renegado ya de su culto acrítico al ‘procés’. Se ha llegado tan lejos en la violencia verbal proferida por algunos dirigentes del govern, y de la CUP, que el goteo de arrepentidos y herejes amenaza con convertirse en lluvia. Muchos procesistas de primera época, cargados de buenas intenciones, viven incómodos el día a día de la política catalana. Temen por la cohesión social del país, desconfían de las acrobacias sin red de un ejecutivo tutelado por radicales capaz de laminar, en su provecho, la democracia parlamentaria cargándose reglamentos y normas. 
Son tantos los despropósitos que muchas personas se arrepienten de su antiguo rol como compañeros de viaje del ‘procés’, creen que camina hacia el absurdo.. El merchandising indepe, los mecheritos con la estelada o la camiseta para los niños, quedan muy monos para petarla con los amigos el 11 de septiembre, pero asustar turistas o encabronar a la guardia civil, eso ya es harina de otro costal. Eso no lo edulcora ni tv3. La ciudadanía inteligente percibe cuándo un político juega de farol, cuándo dice la verdad y cuándo finge. Carles Puigdemont ha comunicado al mundo mundial que está dispuesto a desmelenarse bailando el rock de la cárcel jugando a ser un héroe. Se equivoca disfrazándose de mártir. Genera un doble fenómeno. A saber: A los procesistas sensatos no les gustan esas bravuconadas que se sabe como comienzan pero no como acaban. Mientras ello acontece, otros van llegando a la conclusión de que el Presidente de la Generalitat -a pesar de lo que apunta- sabe que en este país el estado de derecho funciona y que no le van a dar el gustazo de pisar Soto del Real. Allá ya van servidos con el primogénito de los Pujol. Entre la ciudadanía sensata hay un deseo profundo de volver a la casilla de salida y hacer, de una puñetera vez, las cosas bien. Entre los arrepentidos del ‘procés’ cargados de buenas intenciones también. Manos a la obra pues, abandonemos el camino del infierno.

31.7.17

MÁS SOBRE EL 'PROCÉS' Y SUS VIVIDORES...








EL ‘PROCESISMO’, UNA RELIGIÓN 


Profetizó y acertó. Tras la segunda contienda mundial, George Orwell, escribió extensamente acerca de los efectos nocivos y perversos de los nacionalismos desbocados. Quizás por ello el establishment de nuestros pagos, las Raholas de turno, los articulistas y escribas a sueldo de la subvención, intentan obviar el pensamiento y la obra de este excelente periodista y escritor. En sus ‘Notas sobre el nacionalismo’ aparecidas en 1945, Orwell llega a describir el nacionalismo como un pernicioso estado de rigidez mental en el que no cabe la reflexión, la duda ni el debate. Para él, el nacionalista, puede llegar a ser un ‘personaje capaz de incurrir en la deshonestidad más flagrante’, un personaje con sed de poder mitigada con autoengaño. ¡Grande el internacionalista británico! Bastaría una ojeada a nuestro alrededor para poder encasillar, a algunos de nuestros gobernantes, en las tipologías con las que Orwell catalogó a los nacionalistas tóxicos. 

 Pero fue Carlton J H Hayes, el historiador norteamericano, el que en su obra ‘El nacionalismo, una religión’ (1960) nos narró cómo algunos nacionalismos emocionales se transformaban en una fe, en una religión. Hay tanta metafísica y verdades absolutas indiscutibles en las declaraciones y actuaciones del gobierno Puigdemont que podemos afirmar, sin reparos, que su ‘procesismo’ ha devenido una religión como las que describe Hayes. Sí, una religión dogmatica con santoral, popes y mártires de pacotilla dispuestos a emular -sin poner en juego el patrimonio- a Juana de Arco y a San Esteban. Una devoción ciega que remplaza la persecución de los centuriones por la de los tricornios y las togas. Una nueva fe con una jerarquía dispuesta a prohibir la duda, mandar al purgatorio a los tibios y al averno a los agnósticos. Un credo con diversas cofradías dispuestas a pelear entre sí para poseer, en exclusiva, los beneficios telúricos del Santo Grial, la patente del verdadero patriotismo… Para luego seguir gobernando la autonomía con una mejor financiación. 
¡Ah! No se lo pierdan. El ‘procesismo’, como cualquier religión que se precie, también tiene su Índice de lecturas prohibidas y su lista de herejes… Sí, pululan por ahí un montón de ‘cátaros indepes’ que no están dispuestos a ser luz de Trento ni a participar en la pompa y el boato. Demasiado libres los Espot, Dedeu, López Tena, Rius o Maestro…
 Y es que, amigos, el ‘procesismo’ lleva camino de convertirse en una Iglesia institucionalizada con colegio cardenalicio, liturgia, concilios amañados, simonía y jerarquía vertical. Una nueva iglesia que presume de orar por el advenimiento de un paraíso itaquiano pero que se conforma con mantener un modus vivendi terrenal. Una iglesia que, en su beneficio, es capaz de generar caos, odio y desencuentros.

Publicado en www.e-noticies.cat

20.7.17

NO SOLO DE POSTUREO VIVE EL POLITICO...

         
                                                SEÑORA COLAU, BAJE AL ANDÉN 


Y van diez camino de once. Sí, diez lunes consecutivos en los que el sufrido ciudadano del Área Metropolitana de Barcelona resiste calores, apretujones y llega descompuesto al trabajo. Y van diez y nada se mueve en el puesto de mando institucional. Solo se advierte una defensa numantina de la gestión negociadora protagonizada por Mercedes Vidal, presidenta de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). Poca cosa más y algunas expresiones de supuesta perplejidad en boca de la alcaldesa Ada Colau. No pretendo discutir, ni valorar, las mejoras laborales que a lo largo de estos años ha puesto la empresa sobre la mesa de negociación, con la intención de facilitar la firma de un convenio colectivo justo y equilibrado. Seguro que las hay, pero los sindicatos juegan su rol reivindicativo y piden acabar con las externalizaciones y las precarias condiciones laborales de los empleados temporales. Lógico, éste es su papel y no otro. Al fin y al cabo, lo que hacen, no es más que recoger ideas y propuestas que, antaño, los hoy portavoces de la empresa blandieron desde su vieja trinchera asociativa pergeñada de discursos anti sistema. Observen, nos hallamos ante la clásica paradoja de contemplar a los pirómanos sociales de ayer, intentar ejercer hoy de bomberos… La situación de huelga intermitente en el metro barcelonés cada vez es más insostenible. Para rematar el caos en movilidad ha entrado en conflicto el Bicing y los taxistas preparan un buen sarao para fin de mes…

 El ciudadano está cansado de tanta inoperancia. Los grupos de la oposición municipal critican la parálisis, piden responsabilidades y es natural que así sea. Cuando la torpeza negociadora impera, el adversario político se lanza a degüello. Intuye que el socio socialista, aunque silente, también anda enojado e incómodo con el tema. Conviene decirlo con claridad: la señora Mercedes Vidal no resuelve sino que eterniza. Para gestionar correctamente una ciudad no basta con poseer un extenso currículo de luchas vecinales, ni atesorar un montón de másteres en ecología urbana. No, hace falta algo de cultura de gobierno y eso no se obtiene en cuatro días -lo sé- pero el ciudadano espera que la bisoñez del novato sea corregida por la ‘sabiduría’ de la que ostenta el liderazgo. Si la señora Vidal naufraga en este tema recurrente de los lunes, quizás ha llegado la hora de que la alcaldesa Colau baje al andén, tome la palabra, negocie y seduzca a los huelguistas con su propuesta. 
Hay enfado ciudadano. Son ya muchos los temas encallados que no se solucionan y demasiados los frentes abiertos sin que se adivine un proyecto de ciudad. Gobernar es algo más que ir tirando, posar y reivindicar. Urge bajar al andén.

12.7.17

LOS 'PROCESISTAS'

                           
                                       EL ‘PROCÉS’ Y LOS ARAÑA-DENCÀS 


Los procesistas más tediosos son, sin lugar a dudas, los que viven a expensas del erario público. Los hay que ejercen de diputados o de concejales, los hay enchufados por designación directa. También los hallamos en la nómina de determinados medios de comunicación -y bien remunerados- gracias a las generosas subvenciones que dispensa el poder. Estos últimos son los escribas a sueldo, sofistas indispensables para difundir el relato. 
Los procesistas profesionales son tremendamente aburridos y repetitivos. Llevan cinco años dando la lata vendiendo paraísos a dieciocho meses, escenificando grandes eventos de fervor patriótico. Saturan y agotan. Pero, afortunadamente, no todo es eterno y parece ser que el culebrón tiene fecha de caducidad. ¡Aleluya! 
En esta partida de tute que es la política española se ha repartido ya la última mano. Cada jugador posee sus cartas. Aun está por ver de qué palo va ir la cosa. Los sensatos piden oros y copas para abandonar la timba, otros prefieren bastos creyendo así ganar la partida, cantar las cuarenta y llevarse la caja. Insisto: estos procesistas son tan tediosos como endogámicos. Recientemente hemos asistido a la enésima representación de la desobediencia oral sin firma ni documento oficial. Se ha criticado hasta la saciedad -y la zafiedad- al Estado, invocando a la ONU y menospreciando los logros democráticos fruto de la Transición… 
La machacona liturgia procesista, convenientemente retransmitida por tv3 y Catradio, va dirigida a una parroquia a la que urge adoctrinar para ‘la gran prueba’. En momentos de turbulencias y tentaciones es preciso reforzar con predicas milagrosas la fe de los creyentes. Y si alguien, poseído por la duda, discrepa, siempre queda la opción de los exorcismos modelo Baiget. Estos procesistas profesionales son aún más cargantes cuando emulan las artimañas de Queipo de Llano. Con y sin foto sabemos que los asistentes a las ‘perfomances’ del Pati dels Tarongers son los mismos que presencian al acto del Parlament y el del Teatro Nacional… Viven de eso.
 La partida ya está en danza. Prepárense para un desenlace no exento de fuegos artificiales. Dispónganse a oír lamentos y frases gruesas; también a descubrir, de una vez por todas, quien juega el rol de Capitán Araña en este serial. Sí, el de aquel vasco que, en el siglo XVIII, recorría el litoral español reclutando gente para combatir a los insurrectos en colonias y mientras él se quedaba en tierra bien resguardado. Ojo avizor también para, cuando suene el primer chupinazo de esta feria, identificar a los Dencàs de turno que intentaran huir por las alcantarillas, armados de ‘seny’, sin dar batalla. No sé a santo de qué me viene a la mente aquel conseller de Governació, de 1934, que marchó raudo hacia Italia mientras sus compañeros purgaban presos acusados de sedición. 
 Los manuales de historia explican que tras el romanticismo llego el realismo… Y la vida sigue.

3.7.17

CUANDO DURAN DA EN LA DIANA






DURAN I LLEIDA, EL CAMPEADOR 



Dicen que Duran está políticamente acabado, amortizado, muerto. Quizás sí, no lo discuto, pero les aseguro que no lo está intelectualmente. Al contrario, tengo la certeza que la lucidez de sus análisis sigue aterrando a ex socios de coalición y a los vividores del ‘procés’. Duran apunta y da en la diana. Duran profetizó y profetiza. Sus vaticinios se cumplen casi con precisión helvética, inexorablemente. Su último artículo, publicado en La Vanguardia, es el relato-retrato más preclaro que se ha escrito recientemente sobre los avatares y retos de la política catalana. Lleva como título el mensaje inequívoco de lo que piensa: ‘Drama, farsa, ridículo’. 

A Duran i Lleida le aticé mucho cuando ejercía como portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados. Escribí un libro-libelo poniéndolo a parir. Lo consideré, durante mucho tiempo, uno de los adversarios más inteligentes y ladinos del panorama político español. Huelga decir que no comparto su modelo económico ni su concepción de la familia y la moral. Él es profundamente conservador respecto a, por ejemplo, al aborto y los derechos individuales y un servidor no… Pero a pesar de tanta diferencia ideológica reconozco que acierta cuando describe lo que ocurre en Cataluña. Duran afirma que en este país el drama y el ridículo van del brazo, que estamos en la fase terminal de una etapa desoladora y a punto de situarnos fuera de la ley, que vivimos encerrados en una radicalidad estéril. El de Alcampell lamenta el peligro de ruptura civil que se cierne sobre la sociedad catalana al tiempo que define el diálogo, la transacción y el acuerdo como la esencia de la buena política. Nos insinuó aquello de ‘un pa como unes hósties’ y en ello estamos. Advirtió de la fragmentación partidista, y ahí está aderezada con populismos diestros y siniestros. Nos dijo que esto del ‘procés’ es un cuento chino y verdaderamente lo es. A pesar de ello sus detractores, antaño compañeros, siguen señalando que el veterano democristiano es un cadáver… 

Cuenta la leyenda que Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid Campeador, murió abatido por una flecha perdida mientras contemplaba el campo de batalla desde una almena de la ciudad de Valencia. Cuenta, también, que antes de morir tuvo tiempo para ordenar que le embalsamaran. Dispuso que lo lanzaran al frente de sus mesnadas, a lomos de su caballo Babieca, contra los sarracenos… Así se hizo y gano una última batalla. Permítanme, con respeto y salvando las lógicas distancias, que encuentre similitudes entre ‘El Campeador’ y nuestro político jubilado. Duran i Lleida no monta a Babieca, ni blande la Tizona, pero sus análisis y predicciones hieren de muerte y aterran -por su verosimilitud- a los protagonistas de la farsa del ‘procés’. Acierta, da en el blanco y vence, sin combatir, usando la letra impresa. Sigue cabalgando y… ladran soltando espumarajos

25.6.17

PUIGDEMONT......







PUIGDEMONT, EL ‘COCOMOCHO’ YE-YE 


Los escritores y articulistas malditos son caros de ver en la tele pública, difíciles de oír en la radio del régimen e incluso de leer en los grandes rotativos. Afortunadamente no todo es papel impreso y el mundo digital ha abierto puertas y ventanas. Por ahí se cuelan destellos de genialidad para satisfacción de lectores de pensamiento no condicionado. Ramón de España es uno de esos estigmatizados al igual que Gregorio Morán, Luna, Rius , Trallero o Porta Perales, entre otros. Creo que Ramón acertó de pleno cuando adjudicó a Carles Puigdemont el alias de ‘Cocomocho’. Los apodos estimulan la imaginación y permiten adivinar tanto virtudes como defectos camuflados. Suelen ser útiles para determinar la singularidad de algunos personajes. ‘Cocomocho’ no está nada mal para el President; sea por la musicalidad de la palabra, sea por el aura indefinible que envuelve la testa del personaje. 
Carles Puigdemont ha cruzado el Rubicón. Ahora ya le silban y abroncan como a un político cualquiera. Recuerden ustedes que, antes, apenas se le conocía más allá del gremio de pasteleros de Gerona. Desde la alcaldía de esa ciudad llegó a la presidencia de la Generalitat sin romper un huevo ni ser votado para ello. Hoy retoza, nuestro number one, en el Pati dels Tarongers gracias al despeje cupero que mandó a Artur Mas a la papelera del inframundo político… Y ahora, ni corto ni perezoso, quiere salir por la puerta grande de la historia pariendo un referéndum con fórceps. Se irá habiendo cumplido, al frente de la institución, el tiempo reglamentario que da derecho a percibir la paga de ex presidente de la Generalitat y sus beneficios anexos. Conocí a Puigdemont en el Parlamento catalán. Su imagen me sugirió - y perdonen la frivolidad - la de un chico ye-ye, con el pelo alborotado y sin medias de color; pero un chico ye-ye. Nadie hubiera imaginado entonces que aquel diputado del montón iba a desbordar en radicalidad a sus antecesores y a su propio partido. Hoy Puigdemont parece estar más en sintonía con Anna Gabriel que con Marta Pascal. Claro que, para lo que le queda en el convento, prefiere ver su nombre en el santoral patriótico que reflexionar sobre la ética de la responsabilidad. Eso de Max Weber no va con él.
 Pues bien, nuestro ‘Cocomocho’ ye-ye ha adecentado su pelambrera al tiempo que ha aflojado la lengua. Lleva una temporada descontrolado, confuso y contradictorio. No se sabe si quiere ir a predicar, o no, al Congreso de los Diputados, ni cómo hacerlo. Mete la pata comparando el ‘procés’ con la lucha contra el terrorismo etarra. A pesar de su fluidez verbal lo suyo no es el dominio del verbo ni del adjetivo. En las sesiones de control parlamentario se ha vuelto tan enfadoso, reiterativo y machacón como una vulgar canción de verano. Bochornoso. ¡No va más! La milonga procesista ya no da más de sí y el President tampoco. Vegetan, sobreviven y la lían gracias a errores de bulto del PP. ¿Último episodio? El de los 500 mossos y los temas de seguridad… Vuelvo al mote parido por el maldito Ramón de España. A ‘Cocomocho’ le falta mucho coco y le sobra mochila cupera y estribillo ye-ye. Carles Puigdemont debería abandonar la atmósfera de confort, y adulaciones interesadas, en la que se ha instalado y ponderar las consecuencias del viaje en el que intenta embarcar a la ciudadanía catalana. Ojo, pues, a los silbatos, el jaleo y la rechifla que se avecina.

19.6.17

EL DÍA DESPUÉS....LA PESADILLA






LA REPÚBLICA DE RAHOLA 



Ayer tuve un sueño. Soñé que Pilar Rahola era la presidenta de una flamante y recién instaurada República Catalana. También soñé que una de sus primeras disposiciones como mandataria, era prohibir la imagen y la publicidad de ‘La Grossa’. Sí, de esa lotería deficitaria, de premios raquíticos, que se inventó la Generalitat para sacar unos dinerillos. No entiendo el porqué de esa decisión. 
El calor de ayer generó en un servidor la modorra suficiente para divisar, alrededor de la presidenta Pilar Rahola, un equipo de colaboradores gubernamentales ‘inmejorable’. Vean sino: El ex juez Santiago Vidal ocupaba, dicharachero y pletórico, la cartera de Justicia. La vicepresidencia de Economía, Hacienda y Transparencia era para un Germà Gordó redimido de todos sus pecados. Lluís Llach, estaca en mano y gorro frigio, ostentaba la siempre conflictiva Conselleria de Interior. Ángel Colom seguía trabajándose sus temas en emigración, especialmente en el cosmos bereber... Recuerdo, aunque de forma difusa, que un tal Mikimoto era el responsable de un departamento de nueva creación que respondía al nombre de ‘Fomento del Auto turismo y Merchandising’. Pep Guardiola recalaba, en Qatar, como embajador de Cataluña en ese país mientras que, Artur Mas, imploraba un carguillo en la ONU. Pero, lo que realmente me impresionó, fue la altivez de Gabriel Rufián pasando revista al batallón Germans Badia -selecto cuerpo de élite, de reciente creación- del ejército republicano catalán. He echado en falta en mi sueño, no sin cierta frustración, el destino y paradero de algunos patriotas insignes como Jordi Sánchez y Cuixart. Quizás, en ese universo onírico, ya estaban amortizados y eran poseedores de una canonjía lejos de la cansina corte de los milagros que dejó en herencia Carles Puigdemont. Tampoco vi a los versátiles Romeva y Germán Bel, ni al escriba mayor del soberanismo de derechas adscrito a La Vanguardia. La política, a veces, devora sus propios vástagos. Pero el hijo de Hipnos no me defraudó. Me permitió contemplar cómo, en la Republica de Rahola, Vicens Sanchis ejercía de comisionado para la reconstrucción de los denominados Païssos Catalans y disponía, para ello, de fondos reservados sin control parlamentario. Y más: Empar Moliner presentaba los telenoticies; Homs el ‘Trenta Minuts’; la señora Pascal devenía la jefa suprema de todos los Esplais de Cataluña mientras, Joana Ortega, organizaba una cuestación -tipo Domund- para erigir un monumento a Rosa Parks.

 ¡Ay, los sueños! A veces suelen tener laberintos donde crece la pesadilla y ésta se apodera del ánimo del durmiente hasta provocarle angustia. Y así ocurrió en mi caso. Con motivo de la proclamación de la nueva republica catalana se decreta una amnistía para los Pujol, Prenafeta, Macià Alavedra, Montull y Millet, a los que se les resarce el buen nombre y reconoce los servicios prestados a la patria. Paralelamente a estas medidas de gracia se abría causa por conspiración a López Tena, Santiago Espot, Xavier Rius y Bernat Dedeu… ¡Que miedo! Y el Barça jugando la liga catalana con el Reus, Nàstic, Olot, Español y demás. Como colofón el calendario laboral -para disgusto de curritos sin fronteras- elimina la fiesta el 12 de octubre y la del 6 de diciembre etc... Pero… ¿Y el Parlament? Una balsa de aceite de oliva arbequina. Carme Forcadell es elegida presidenta vitalicia de una cámara sin reglamento interno (¿para qué?) y con un procedimiento de dictado/lectura/única/aprobación de las propuestas gubernamentales inédito en el mundo entero.
 Morfeo no me dió tiempo para más. Una pena.Tan solo recuerdo un flash de última hora en el que Anna Gabriel se responsabilizaba de Salud e Higiene mientras, Eulalia Reguant, recomendaba recuperar la tradición del ‘tortell’ para todo tipo de familias. ¡Ay, las pesadillas!

12.6.17

LUEGO QUE NO SE QUEJEN...

                               
                                                      MAO PUIG-DE-MONT


 Este Puigdemont es duro de entendederas y por lo visto no sabe lo que vale un peine. De nada han servido las amables palabras llegadas desde Venecia, ni las advertencias de letrados ilustres. El Muy Honorable pastelero de Girona acaba de demostrar a la ciudadanía catalana, que no sabe “pastelear”, que eso de negociar -aunque sea a escondidas- no va con él, que para lo que le queda en el convento... 
 Carles Puigdemont ha aprendido de Artur Mas la táctica de la huída hacia adelante, aunque sea sin saber hacia adonde. De ahí la última performance entre naranjas incomestibles y musiquitas del carrillón. El presidente catalán, arropado por su corte de los milagros, ha propuesto a los catalanes que el 1 de octubre, día de santa Teresita de Jesús, acudan devotamente a las urnas para responder a la pregunta del millón. 
¿Por qué el 1 de octubre? Un servidor de ustedes no cree en las casualidades. A la vista de los acontecimientos hay quien afirma que el Muy Honorable ha sido abducido por el sector maoísta de la CUP. Dicen las malas lenguas que la elección de esta fecha es un homenaje a Mao Zedong. Sí, fue un primero de octubre de 1949, en la plaza de Tiananmen de Pekín, donde el dirigente comunista proclamó el nacimiento de la República Popular China... 
¿Quieren más detalles y coincidencias al respecto? Un grupúsculo de guardias rojos leridanos ha decorado la ciudad incitando al personal a aplicar represalias contra “los enemigos del pueblo”. Las fotografías de Arrimadas, Rabell, Iceta y Albiol ilustran un cartel a todas luces amenazante. Hay quien afirma que ésta última actuación de Puigdemont no es más que un nuevo acto de publicidad de la serie ‘El Procés’, sin trascendencia jurídica. Quizás sí amigos, pero alguien debería recordar a los miembros del Govern, que una cosa inocua e intranscendente es gesticular y otra muy distinta es calentar el ambiente y repartir pólvora, aunque sea verbal.
 Ustedes y yo sabemos que hay mucha Joven Guardia Roja suelta. La historia nos cuenta -ojo, gente de Junts pel Sí- que ésta se cepilló a un buen número de burócratas

7.6.17

ORTEGA ANSIA VOLVER,VOLVER,VOLVER....






Y AHORA... JOANA ORTEGA ! 


Los post convergentes andan preocupados. Las encuestas no les son propicias y el pánico se ha desatado entre sus filas. Cataluña, electoralmente hablando, les preocupa pero Barcelona también. Los últimos sondeos aparecidos en prensa les sitúan en los límites de la insignificancia y no se aprecian síntomas de desgaste alrededor de la figura de Ada Colau. Respecto a las otras fuerzas en liza todo sigue prácticamente igual -con vasos comunicantes, eso sí- pero en negativo para las aspiraciones del PDECAT. 

Así las cosas han comenzado a correr las quinielas y las prisas. Ante la mirada atónita de Joaquim Forn, el versátil Ferran Mascarell coquetea y se insinúa; Santi Vila se deja querer desde una medida heterodoxia y, Joana Ortega, les mete prisa a los jueces para quedar limpia de inhabilitaciones asesinas… Visto tanto movimiento, si el PDECAT aspiraba a vertebrar una candidatura con discurso e imagen renovadora está fracasando en su intento. Todos los nombres que se barajan llevan incorporados el estigma de las viejas políticas y de un pasado no exento de máculas. Incluso, si la opción adoptada fuera la de la política-espectáculo, vía Pilar Rahola, convendrán conmigo que la cosa es más de lo mismo con la incorporación de griterío tertuliano y follón. No me negarán ustedes que en este país la relación de los políticos con los tribunales no da para escribir un libro de anécdotas hilarantes. En Cataluña un miembro de la Mesa del Parlament se chiva de sí mismo, lo empuran, se hace feliz la foto como víctima y luego se queja de la arbitrariedad judicial; aquí un juez, metido a agitador activista, confecciona listas negras de jueces y tan tranquilos; al unísono un cantante jubilado conmina a los funcionarios a obedecer o… 
Pero el caso de la señora Joana Ortega me sorprende particularmente. La consideraba ideológicamente próxima, o afín, a los Muntañola, Riera, Fernández Teixidor, pero jamás al neo republicanismo de Marta Pascal y sus muchachos. Siempre pensé que la ex vicepresidenta se metió en líos por lealtad a Mas y solidaridad gubernamental y no por otras zarandajas -lo suyo era Unió y Duran- y que aprovecharía la ocasión para rebobinar. Pero no, parece que no va por ahí la cosa. La erótica del poder, cuando se ha probado, despierta un efecto llamada difícil de controlar. Quien quiera que sea que haya metido a la señora Ortega en este berenjenal le ha hecho un flaco favor, la ha asesorado mal. Las primarias desencadenan efectos colaterales que suelen ser crueles para los perdedores. Joana Ortega, como otros miembros de la denominada vieja política, creo que obvia las corrientes de fondo y las inquietudes de la nueva ciudadanía. En la actualidad el ciudadano es capaz de valorar los servicios prestados, e incluso manifestar simpatías varias o agradecimientos puntuales, pero también quiere ver al frente de las instituciones personas capaces que no sean tributarias del pasado, de sus dramas y sus errores. Lamentablemente las Ortega, los Mascarell y los Vila han sido compañeros de viaje de un buque con múltiples vías de agua que ha encallado. 
En el PDECAT, como en otros lugares, urge un relevo en el puente de mando. Mal vamos si en el cosmos post convergente no surgen otros signos de vida.

También publicado en e-noticies.cat

31.5.17

ALCALDABLES A DOJO

                                      
     MASCARELL I EL PDECAT 

Diuen que Ferran Mascarell vol tornar a casa. Diuen que s’enyora de la ciutat comtal, que els aires d’Espanya no li senten prou bé. Diuen, i diu, que té ganes de repensar la ciutat. Explica que vol tornar a Catalunya per què el poder central està en mans de gent tan conservadora com immobilista, i que cal refundar els estats. Cada cop que Ferran Mascarell diserta sobre què cal fer, acte seguit entra en escena com a protagonista d’alguna història. Aquest bon jan es va treure de la màniga l’invent de les “estructures d’estat” i avui, encara, el més calent és a l’aigüera. Va actuar com a conseller àulic d’Artur Mas camí d’Ítaca i enguany el pobre expresident descansa en via morta... La veritat és que Ferran Mascarell és un paio tan llest i intel•ligent com versàtil. Acumula en el seu historial un munt d’ex sota diferents banderes (ex comunista, socialista, regidor, tinent d’alcalde, diputat, conseller, president d’Ateneu, delegat de la Generalitat...) 

Per les seves declaracions ens assabentem que l’any 2006 va veure la llum de la independència. Potser això succeí un capvespre al Parc de la Ciutadella i ara ens diu, mitjançant la ràdio nacionalista de Catalunya, que s’ha ofert al PDCat com a futur alcaldable. Un servidor de vostès no sap què en pensen al respecte en Joaquim Forn i els nous dirigents del nacionalisme post convergent. Desconec també si l’oferta al respecte de Joana Ortega, o les insinuacions d’en Santi Vila, són cosa seriosa o focs d’artifici. Tant se val. Ja s’ho faran. Ara bé, vist el currículum del personatge, jo li faria pagar el peatge d’unes primàries. Almenys servirien per posar en valor el discurs de la cultura de l’esforç i per a que tot no sigui arribar i moldre. Les hemeroteques son tossudes i delatores. Ferran Mascarell no va voler optar a ser alcaldable socialista per Barcelona per què el president Montilla li va dir que calia que es sotmetés a un procés intern de primàries. Masses embolics per un polític ambiciós que ja havia rebut ofertes de la competència. 

Compte doncs, gent del PDCat, amb els fixatges. Prou difícils teniu les coses com per complicar-les encara més. Hi ha estels solitaris disposats a brillar a qualsevol galàxia sense oferir escalfor.